LA PRUEBA QUE NO TE DEFINE: POR QUÉ DISC, MBTI Y EL ENEAGRAMA REVELAN CÓMO TE VES, NO QUIÉN ERES (PARTE 2 DE 3)
Recapitulando dónde nos quedamos
Ayer, en la Parte 1, desconstruimos juntos uno de los conceptos más repetidos (y menos cuestionados) del mercado de desarrollo: la falacia de la “zona de confort”.
Vimos que ese diagrama de círculos coloridos — tan presente en talleres corporativos y presentaciones motivacionales — es neurológicamente problemático. Que “confort” no es prisión psicológica, sino maestría incorporada. Que el desarrollo genuino no se trata de “salir” dramáticamente hacia la zona de pánico, sino de expandir conscientemente la ventana de tolerancia.
Los comentarios fueron reveladores. Muchos de ustedes reconocieron estar usando herramientas automáticamente, sin cuestionar si realmente sirven a sus propósitos o si son ellos quienes sirven a las herramientas.
Hoy vamos significativamente más profundo.
Vamos a hablar de algo que casi nadie se atreve a cuestionar públicamente: las pruebas comportamentales.
DISC. MBTI. Eneagrama. HBDI. Insights.
Y te voy a mostrar la distinción que cambió completamente mi forma de trabajar — y que puede cambiar radicalmente tu forma de verte:
Las pruebas comportamentales NO revelan quién eres.
Revelan cómo te ves.
Y esta diferencia aparentemente sutil tiene consecuencias absolutamente monumentales.
¿Preparado para cuestionar algunas de las herramientas más sacralizadas del mercado?
Vamos allá.
LA ESCENA QUE EXPONE EL PROBLEMA
Reunión de comité ejecutivo en una empresa multinacional, hace algunos meses. Discusión sobre el cambio cultural que la organización necesitaba. ¡La historia es real!
En medio de la reunión, el director financiero — profesional extremadamente competente, 15 años en la empresa, carrera brillante, historial sólido de liderazgo — interrumpe la discusión:
“Miren, saquen mi nombre de esa liderazgo de transformación cultural. No tiene sentido insistir. Soy alto D en DISC. Alto D puro. No soy una ‘persona de personas’. Soy de resultados, números, ejecución. No tengo el perfil para esto. Es mi naturaleza.”
Días después, RRHH me llama.
“Marcello, necesitamos hablar. Tengo un caso urgente aquí.”
Cuando nos encontramos, la gerente de RRHH me contó lo que pasó en la reunión, con especial énfasis en la pausa que siguió a la intervención del directivo. Todos alrededor de la mesa asintieron, como si algo tan fuera de la realidad hubiese ocurrido que nadie se atrevió a oponerse — al fin y al cabo, parecía un argumento científico irrefutable.
“Marcello, eso no tiene sentido. Este ejecutivo tiene 15 años en la empresa. Siempre ha liderado equipos. Siempre ha sido referencia técnica y relacional. Y ahora está usando un cuestionario de 15 minutos y una devolutiva — que contratamos solo como herramienta de autoevaluación para el 360° — como álibi para no asumir una responsabilidad que siempre fue suya.
Hay algo muy mal aquí. Queremos contratarte para un proceso de DCC. Necesitamos trabajar estas creencias. Porque lo que dijo no condice con su realidad aquí. Y esto puede convertirse en un problema serio.”
Así fue como llegué a este caso.
Y cuando empecé a investigar, me di cuenta de algo que cambió completamente mi forma de entender las pruebas comportamentales:
Espera.
¿Un cuestionario de 15 minutos respondido rápidamente en un martes cualquiera y una conversación de 1 hora con un desconocido diciéndote casi literalmente el resultado te dijo quién eres ontológicamente?
¿Y tú — ejecutivo inteligente, experimentado, con excelente formación — aceptaste eso como una sentencia psíquica inmutable?
Peor: todos alrededor asintieron pasivamente, como si DISC fuera un examen de ADN revelando una composición genética fija.
Aquí está el problema estructural que casi nadie discute abiertamente:
Estas herramientas psicométricas fueron creadas originalmente como descriptivas — fotografías momentáneas de patrones comportamentales actuales en contextos específicos, y que deben ser acompañadas por un profesional excepcionalmente entrenado para hacer una devolutiva precisa e imparcial.
Pero son usadas sistemática y peligrosamente como prescriptivas — definiciones permanentes de identidad, limitaciones aceptadas pasivamente, álibis convenientes para no tener que cambiar.
LA DISTINCIÓN QUE LO CAMBIA TODO
Las pruebas comportamentales NO revelan quién eres esencialmente.
Revelan cómo te ves en el momento en que respondes.
Deja que eso se absorba completamente antes de seguir leyendo.
Cuando respondes DISC, MBTI, Eneagrama — sea cual sea — NO estás accediendo a alguna esencia psicológica inmutable codificada en tu ADN o estructura cerebral. Estás relatando tu autopercepción actual, construida laboriosamente a lo largo de años por:
• Historia personal y familiar
• Contexto social y profesional
• Creencias incorporadas sobre ti mismo
• Miedos e inseguranzas aprendidos
• Adaptaciones necesarias para sobrevivir en entornos específicos
• Narrativas identitarias que has internalizado
Una diferencia gigantesca. Consecuencias radicales.
DOS ESCENARIOS: ELIGE EN CUÁL CREER
Escenario A — Creencia dominante (profundamente equivocada):
“Hice MBTI. Resultado: INTJ. Por lo tanto, no puedo trabajar eficazmente con emociones. Es mi naturaleza psicológica fundamental. El test científico lo comprobó.”
Escenario B — Realidad neurobiológica (precisamente correcta):
“Respondí MBTI diciendo que prefiero consistentemente la lógica a la emoción. Esto refleja fielmente cómo aprendí a verme a lo largo de la vida. Y a través de una devolutiva adecuada, sería capaz de comprenderla — probablemente porque:
• Los entornos formativos donde crecí valoraban intensamente la racionalidad por encima de la sensibilidad emocional
• La vulnerabilidad emocional fue castigada, ridiculizada o sistemáticamente ignorada en momentos cruciales
• Construí una identidad profesional sólida en torno a ‘ser racional’, ‘ser analítico’, ‘ser objetivo’
• Desarrollé una creencia profunda de que las emociones son indicios de debilidad o irracionalidad
• Cuando el test pregunta sobre preferencias, reproduzco la narrativa que construí sobre mí mismo
Por lo tanto, el resultado es un espejo de mi autonarrativa actual, no un rayo-X científico de mi esencia inmutable.”
¿Notas la diferencia tectónica?
En el primer escenario: test como revelación (descubro algo fijo)
En el segundo: test como espejo (veo lo que ya creo)
LA HISTORIA DE JULIANA: CUANDO LO “INMUTABLE” CAMBIA
Juliana, CFO de una empresa mediana, hizo DISC conmigo tres veces en tres años:
Año 1 (cuando empezamos a trabajar):
Alto C absolutamente dominante (Conformidad / Precisión)
“Necesito visceralmente reglas claras, procesos rigurosamente definidos”
“No puedo funcionar bien con ambigüedad”
“Soy detallista extrema por naturaleza, siempre he sido así”
Año 2 (tras trabajo profundo en DCC):
Alto D emergiendo, C reduciendo significativamente
“Puedo tomar decisiones estratégicas sin tener todos los datos”
“Tolero la incertidumbre mucho mejor”
“Menos parálisis por exceso de análisis”
Año 3 (actualmente):
Perfil equilibrado entre D-I-C
“Accedo a diferentes modos según el contexto”
“No soy rehén de un patrón”
“Tengo repertorio, no prisión”
¿Qué cambió en Juliana?
¿Su neurología esencial? No.
¿Su genética? No.
¿Su “personalidad innata”? Un concepto cada vez más cuestionable.
Cambió cómo se veía.
Cambió la narrativa sobre quién era.
Cambiaron las creencias que limitaban su repertorio comportamental.
Cambiaron el entorno y las responsabilidades asumidas.
Y cuando la autopercepción cambia, cambian las respuestas en los tests.
Cuando cambian las respuestas, cambia el comportamiento.
Cuando cambia el comportamiento, cambian los resultados.
Pero aquí está el punto crucial:
Si Juliana hubiera creído que aquel primer DISC era verdad científica sobre su esencia, habría dicho:
“No puedo convertirme en CFO. Los CFOs necesitan D alto, decisión rápida, tolerancia a la ambigüedad. Yo soy C. Es mi naturaleza. El test lo comprobó. No sirve intentar cambiar lo inmutable.”
Profecía auto-cumplida perfecta.
LA PREGUNTA QUE ATERRORIZA A LOS CERTIFICADORES
“Si estas pruebas revelan una esencia psicológica inmutable, ¿por qué cambian los resultados con el tiempo?”
Respuesta estándar (débil):
“Ah, el contexto era diferente, el momento de vida era otro…”
Respuesta honesta (liberadora):
“Porque los tests capturan la autonarrativa, y las narrativas están construidas, luego son mutables. No estás descubriendo quién eres. Estás confirmando en quién aprendiste a creer que eres.”
LA NEUROCIENCIA DETRÁS DE ESTO
Anil Seth, neurocientífico de la Universidad de Sussex, demuestra:
“La percepción no es recepción pasiva de la realidad. Es una alucinación controlada basada en predicciones que hace el cerebro.”
Aplicado a la autopercepción:
No eres introvertido/extrovertido/analítico.
Predices que lo eres, basado en patrones históricos.
Esa predicción se vuelve acción (actúas consistentemente).
La acción genera resultado que confirma la predicción.
La confirmación refuerza la creencia (“¿ves? sí soy así”).
La creencia solidifica una identidad aparentemente fija.
Loop autorreforzante que parece esencia, pero es construcción.
Los tests capturan ese loop perfectamente. Pero no lo rompen. A menudo lo fortalecen.
VULNERABILIDAD: MI PROPIA HISTORIA
Durante años fui gestor y jefe de proyectos en ingeniería de telecomunicaciones. Lidiaba con gente a diario. Coordinaba equipos. Resolvía conflictos. Tomaba decisiones estratégicas.
¿Y cuando hacía tests comportamentales? Alto C. Introversión pronunciada. Perfil técnico, racional, analítico.
“Eso es lo que soy”, decía con convicción. “Soy gestor técnico. Racional. Enfocado en procesos y resultados.”
Pero había un problema que no nombraba: odiaba aquel área. Odiaba la ingeniería de telecom.
Amaba a las personas. Amaba el desarrollo humano. Amaba la transformación conductual.
Pero estaba atrapado en un contexto que no era el mío. Y los tests? Capturaban perfectamente en quién me había convertido para sobrevivir allí.
Hasta que en terapia la profesional preguntó:
“Marcello, ¿o esto es lo que eres… o es en lo que necesitaste convertirte para sobrevivir en un entorno que nunca fue realmente tuyo?”
Silencio.
Tuve que reconstruirme. Reempezar profesionalmente. Salir de la ingeniería. Sumergirme en el desarrollo cognitivo-conductual.
Hoy, años después? Los tests muestran un perfil radicalmente diferente.
No porque “descubriera mi esencia oculta”.
Sino porque por fin dejé de adaptarme al contexto equivocado y empecé a habitar el contexto correcto.
Y cuando cambia el contexto, cambia la autopercepción.
Cuando cambia la autopercepción, cambian los tests.
Porque nunca capturan quién eres.
Capturan en quién estás siendo en el entorno donde estás.
MBTI: EL CASO ESPECIAL
“Soy INTJ. No puedo trabajar con emociones.”
Neurológicamente falso.
Tienes sistema límbico. Luego, procesas emociones.
Tienes neuronas espejo. Luego, tienes capacidad empática.
Tienes córtex prefrontal ventromedial. Luego, puedes desarrollar regulación emocional.
Lo que quisiste decir fue:
“Aprendí a evitar emociones y construí identidad en torno a esa evitación. MBTI me dio un rótulo legitimador para no tener que cambiar.”
Bastante diferente, ¿no?
ENNEAGRAMA: SOFISTICADO Y PELIGROSO
Más profundo que DISC/MBTI. Más matizado. Exactamente por eso, más peligroso cuando se usa mal.
“Soy Tipo 5. Necesito retirarme para procesar. No puedo estar presente emocionalmente.”
Tal vez.
O tal vez tengas una herida de desarrollo relacionada con la seguridad emocional que te llevó a construir un patrón de retraimiento.
El Eneagrama capturó ese patrón.
Pero patrón no es esencia.
Puedes trabajarlo. En psicoterapia, constelación psicosistémica, EMDR, trabajo corporal.
Pero si lo aceptas como “Tipo 5 Permanente”, no vas a trabajarlo.
Vas a gestionarlo.
Gran diferencia.
CÓMO USAR TESTS CONSCIENTEMENTE
No estoy diciendo: “No uses tests.”
Estoy diciendo: “Úsalos con conciencia epistemológica aguda.”
Buen uso de DISC:
“Bajo presión tiendo a activar patrón Dominante — decisión rápida, foco en resultado, menor atención al impacto relacional. ¿Esto me sirve? ¿Cuándo? ¿Cuándo me limita?”
Mal uso de DISC:
“Soy D. No tengo paciencia para procesos participativos.”
Buen uso de MBTI:
“Mi patrón preferencial actual es introversión. Necesito gestionar energía en contextos extrovertidos. Y puedo desarrollar músculos de extroversión cuando sea necesario.”
Mal uso de MBTI:
“Soy introvertido. No puedo hablar en público.”
Buen uso de Eneagrama:
“Percibo que evito confrontación. El Eneagrama sugiere que esto podría estar ligado a Tipo 9. Investiguemos: ¿por qué? ¿Y quiero cambiarlo?”
Mal uso de Eneagrama:
“Soy Tipo 9. Evito conflicto por naturaleza. Es quien soy.”
LA PREGUNTA QUE NUNCA SE HACE
¿Por qué respondiste el test de ese modo?
Cuando marcaste “prefiero trabajar solo” — ¿era preferencia genuina o estrategia de protección porque trabajar en equipo en el pasado fue traumático?
Cuando indicaste “no me gusta el conflicto” — ¿era temperamento o creencia aprendida de que el conflicto es peligroso?
Los tests no capturan esto.
Fotografían lo que estás haciendo.
No revelan por qué lo estás haciendo.
Y definitivamente no determinan qué podrías hacer diferente.
CUATRO PRINCIPIOS PARA UN USO CONSCIENTE
1. Como punto de partida, nunca como llegada
“DISC dice que tiendo a ser D. Interesante. Exploremos: ¿cuándo me sirve? ¿cuándo me limita? ¿qué estoy evitando al ser siempre D?”
2. Como hipótesis, no como verdad
“El Eneagrama sugiere Tipo 8. Tal vez. O tal vez desarrollé este patrón como respuesta a un contexto específico. Investiguemos.”
3. Como lenguaje compartido, no como rótulo
En un equipo, decir “mi D está alto hoy” puede ser útil.
Decir “no puedo hacer esto porque soy D” es excusa.
4. Como reconocimiento de patrón, no como prisión
“Percibo que evito confrontación. Los tests capturan eso. Ahora: ¿por qué? ¿Y quiero cambiarlo?”
POR ÚLTIMO
¿Y si fueras mucho más fluido, adaptable, mutable de lo que cualquier test sugiere?
¿Y si tuvieras la capacidad de desarrollar cualquier ‘estilo’ que tu vida exija?
¿Y si estos tests estuvieran capturando en quién aprendiste a ser, no quién eres esencialmente?
Porque aquí está la verdad neurocientífica que el mercado de tests no quiere que sepas:
La neuroplasticidad es real.
Puedes cambiar.
Los patrones no son destino.
Como siempre digo: ¡El Mapa No Es el Territorio, el Territorio Eres Tú!
Los tests psicométricos son mapas. Algunos bien dibujados, otros discutibles.
Pero ningún mapa — por sofisticado que sea — puede capturar completamente la topografía compleja, mutable, contextual que eres tú.
Usa los mapas. Cuestiona los mapas. Trasciende los mapas.
Tú eres el territorio.
Y los territorios, a diferencia de los informes en PDF, están vivos.
MAÑANA: EL FINAL DEL VIAJE
Cuestionamos la zona de confort.
Desconstruimos las pruebas comportamentales.
Mañana, en la Parte 3, el cierre:
• ¿Qué pasó con Marina después de cerrar el cuaderno?
• ¿Por qué DCC/DCCO es diferente de todo lo que conoces?
• ¿Cómo usar herramientas sin ser usado por ellas?
• Y la invitación final a tu propia transformación
Pero antes de mañana, reflexiona:
¿Tu resultado de DISC/MBTI/Eneagrama es una perspectiva para explorar o un álibi para no cambiar?
¿Cómo te ves — es quién eres, o en quién aprendiste a creer?
Nos vemos mañana para el cierre.
#marcellodesouza #marcellodesouzaoficial #coachingevoce #desenvolvimentohumano #DISC #MBTI #Eneagrama #testesComportamentais #liderançaconsciente #coachingexecutivo #transformaçãoreal #autoconhecimento #neurociencia #psicologia #DCC #desenvolvimentocomportamental
Você pode gostar
LA MENTE QUE VE: LA PERSPECTIVA MÁS ALLÁ DE LOS OJOS
11 de novembro de 2024
AUSTERIDAD EN EL LIDERAZGO: CULTIVANDO AUTENTICIDAD EN TIEMPOS DE CONFORMIDAD
26 de outubro de 2024